La reciente edición de Beyond Cybersecurity, el punto de encuentro del ecosistema digital organizado por Apolo Cybersecurity, ha cerrado sus puertas en la Universidad Nebrija consolidándose como un rotundo éxito. Con más de 200 asistentes entre presencial y online, miles de impresiones en redes sociales durante la jornada y 1 millón de impactos en la campaña previa, el evento ha marcado un hito en la concienciación tecnológica.
Durante el congreso, líderes empresariales, institucionales y expertos analizaron los grandes desafíos del sector, desde la computación cuántica hasta la resiliencia exigida por la directiva NIS 2. En el discurso de clausura, Carles Flamerich, CEO de Apolo Cybersecurity , fue tajante sobre el cambio de paradigma global: “Permítanme ser directo: el mundo ha cambiado y no va a volver atrás. Hoy, los conflictos no empiezan con tropas; empiezan con un ataque en la red”.
Una prioridad estratégica, industrial y de defensa
En la inauguración oficial, las instituciones subrayaron el cambio de paradigma. Alberto Ruiz Rodríguez, Director General de Programas Industriales del Ministerio de Industria y Turismo, destacó que la ciberprotección debe integrarse en el tejido productivo: “La ciberseguridad ha dejado de ser exclusivamente una cuestión técnica para situarse en el centro de las prioridades estratégicas de nuestras sociedades. Es también una cuestión de defensa, y la protección de nuestras infraestructuras digitales forma parte de la protección de nuestras economías y de nuestras instituciones democráticas”, advirtió.
Por su parte, Ángel Sánchez, Director General de la Fundación CEOE, puso el foco en el tejido empresarial más vulnerable: las pymes y los autónomos. “Hay dos tipos de empresas en España: las que han sufrido un ciberataque y las que lo van a sufrir”, sentenció Sánchez. Además, adelantó uno de los grandes problemas a los que se enfrentan las organizaciones de cara a la movilidad: “El error humano está presente en más del 90% de los ciberataques que se sufren. Ahondar en concienciación, en formación de los trabajadores y directivos, es sumar por la competitividad de país”.
Geopolítica y soberanía digital: El nuevo campo de batalla
Las conclusiones institucionales cobran hoy una urgencia sin precedentes ante el inestable panorama geopolítico. Las crecientes tensiones internacionales y la amenaza de un posible bloqueo estratégico en el estrecho de Ormuz plantean un escenario donde la movilidad podría verse gravemente comprometida. Esto forzará a miles de organizaciones a depender nuevamente de modelos de teletrabajo masivos, desdibujando los perímetros de seguridad tradicionales.
En este sentido, la clausura del evento profundizó en la necesidad de controlar la información crítica. Soraya Artiles Burgos, Subdirectora General de SEGIA en el CESTIC (Ministerio de Defensa), fue rotunda sobre la realidad tecnológica actual: “Hoy el dato es el activo estratégico por excelencia, es la materia prima de nuestra inteligencia y el motor de la decisión. Si nosotros no controlamos el dato, no seremos dueños del destino de nuestra defensa”.
Artiles advirtió además sobre la sofisticación de los ataques, impulsados por tecnologías emergentes: “La velocidad de la amenaza es la velocidad de la luz, la velocidad a la cual las inteligencias artificiales van creando ciberataques y se van insertando dentro de nuestra infraestructura. La verdadera soberanía se construye desde la autonomía técnica y el control férreo para proteger lo importante”.
Una visión compartida por Carles Flamerich, quien clausuró el evento conjuntamente con Artiles, con un aviso a navegantes: “El mundo ha cambiado y no va a volver atrás. Hoy, los conflictos no empiezan con tropas; empiezan con un ataque en la red. La ciberseguridad ya no es una cuestión técnica, es una cuestión de poder”.
La solución: Blindar el entorno de trabajo remoto
El desplazamiento de empleados fuera del perímetro de la red corporativa debido a posibles bloqueos de movilidad expone críticamente a las empresas. Si, como apuntaba la CEOE, más del 90% de los ataques empiezan por un error humano, el trabajador operando desde redes domésticas no securizadas se convierte en el eslabón más débil y el objetivo principal.
Frente a la deslocalización de las plantillas, Apolo Cybersecurity defiende la implementación urgente de arquitecturas Zero Trust (Confianza Cero) y la fortificación de los endpoints. “El futuro digital no lo van a definir los más innovadores, lo van a definir los más resilientes. Porque no ganará quien tenga más tecnología, sino quien sea capaz de protegerla”, concluyó Flamerich.
Protégete con Apolo Cybersecurity
En respuesta a la inestabilidad actual y para materializar el espíritu de colaboración público-privada promovido en el evento, Apolo Cybersecurity anuncia que ofrecerá un programa de consultorías gratuitas informando a las empresas del estado de su infraestructura y como protegerse.
Esta iniciativa está dirigida a empresas que busquen informarse sobre cómo blindar sus sistemas, proteger el puesto de teletrabajo de sus empleados frente al phishing y la ingeniería social, y garantizar la continuidad de su negocio ante cualquier disrupción geopolítica. El futuro digital no espera: se defiende.
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